Empatia

Saenz Peña- Buenos Aires
Ph; María Fernanda Pérez


Ayer mientras acarreaba un bolso gigante lleno de cacharros en pleno rayo de sol a las tres de la tarde; pensaba... 
La gente en su mente hará adivinanzas sobre lo que llevo adentro? Gato castrado? Ofertas de maxiconsumo? Un amante con camisa hawaiana? Ah no debe ser mantera de la calle cuenca...! Quizás a los casi 40 años sus padres le echaron de casa ...! No; no está loca y vive en situación de calle... Que pensaran los otros de los otros? 
Muchas veces me preguntan a que me dedico además de vender cosas...! No es solo vender cosas ; es encontrarlas; enamorarte de ellas; traerlas; lavarlas; intentar sacar una buena foto entre el caos qué se sucede en una casa con niñas; publicar; embalar...

Pero para muchas personas no es un trabajo porque no tengo jefe; no cumplo con una jornada laboral de 8 horas o más; porque no estoy inserta en la burocracia del deber ser.
En realidad no importa mucho lo que piensen las otras personas porque en realidad si en el bolso llevaba al gato castrado de mi amante; ajaja ( no mentira) 
Lo que a veces entristece Es la falta de empatía porque nunca sabemos porqué cosas andarán transitando las personas qué se suceden en nuestros andares cotidianos.

Amo los colores de está casa y su aire art Deco. 
Ayer cuando me paré a sacar la foto había terminado de pasar por allí El joven linyera del barrio; que ahora desarrollo un TOC el cual lo obliga a caminar con el brazo izquierdo rozando la pared Y si algo se le pone en el camino debe cruzar la calle y volverlo a intentar hasta lograrlo.
Él es invisible; ya forma parte del paisaje urbano.
La empatía aún no lo ha tocado.
Ni siquiera tiene la suerte de que la gente intenté adivinar que lleva En su bolsa... 

Que nos alcance la empatía y las ganas de mirar al Otro, que podemos advertir del sujeto, para que después seamos libres de transitar nuestro camino, sabiendo que el Otro se sintió mirado por un instante aunque sea de manera amorosa.


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